martes, 26 de julio de 2011

Utoya


El 22 de julio se encontraban reunidos más de medio millar de jóvenes socialdemócratas en la isla noruega de Utoya. Asistían a un campamento de verano de la Juventud Laborista (AUF, por sus siglas en noruego), cuando Anders Behring, quien horas antes había hecho estallar con consecuencias mortales  un coche bomba en Oslo, comenzó una matanza cuyo resultado fue la muerte de 68 personas.

Anders Behring, de nacionalidad noruega y 32 años de edad, se encuentra ya detenido por las autoridades de ese país nórdico. En su primera audiencia ante las autoridades judiciales ha reconocido plenamente la autoría de los dos actos terroristas, pero ha rechazado ser culpable. Esta negativa se debe a que este multihomicida está convencido de que sus actos eran necesarios “para salvar a Noruega” y “despertar a las masas”.

En un manifiesto de mil 500 páginas que publicó en internet, Behring, ligado a grupos ultraderechistas, fundamentalistas cristianos e islamófobos; criticó la “colonización islámica” y la “islamización de Europa occidental”, así como el ascenso del multiculturalismo, el cual equipara al marxismo. 

Así, el objetivo de este ultraderechista era, en sus propias palabras,  “comenzar una cruzada para diezmar al marxismo cultural, castigando a la socialdemocracia por importar musulmanes”. Jens Stoltenberg, Primer Ministro de Noruega, comprendió lo anterior y ha declarado que los ataques terroristas estuvieron dirigidos contra la multiculturalidad.

Lo ocurrido en Noruega es el más reciente capítulo de la historia que narra la progresión del odio alrededor del mundo en el siglo XXI.  La  animadversión contra los migrantes y todos aquellos que piensan diferente, va en aumento en todas las latitudes.

La movilidad de las personas no sólo es una parte natural de la historia humana, sino una dimensión permanente del desarrollo y de las sociedades modernas, donde la gente busca aprovechar nuevas oportunidades y cambia sus circunstancias en función de ellas. Son exagerados los temores que hablan de que los migrantes quitan los empleos o hacen bajar los salarios de los lugareños, constituyen una carga desacertada para los servicios sociales o un gravamen para el dinero de los contribuyentes.

Irracional resulta también, la aversión hacia quienes piensan que a través de mecanismos democráticos, es posible transformar el mundo en un lugar en donde impere la igualdad, la equidad y la justicia.  Tan nocivo como el fundamentalismo religioso, es el fanatismo político -que desde una supuesta posición de superioridad moral- tiene la firme creencia de que únicamente la franja del espectro político al que se pertenece es poseedora  de la razón absoluta. Por  lo tanto, quienes piensan diferente son los enemigos a exterminar.

Ante el panorama actual, es  urgente concertar medidas globales para reforzar el combate contra toda forma de racismo, la xenofobia, la discriminación y la intolerancia. Sin dejarse manipular por el pánico, se deben fortalecer  las acciones para enfrentar al terrorismo en todas sus modalidades.

La respuesta estadounidense ante estos desafíos ha sido combatir el odio con más odio; la violencia con más violencia.  Esperemos que el mundo abandone ese paradigma y mire hacia Noruega, cuyo Primer Ministro, ante la tragedia que se vive en su país, ha afirmado que la respuesta debe ser más democracia, más apertura y más humanidad.

martes, 19 de julio de 2011

Política económica alternativa para enfrentar los riesgos globales

Excélsior


El riesgo de una nueva crisis financiera se avizora en el panorama mundial.

Las mínimas reformas regulatorias emprendidas en Estados Unidos y Europa, no lograron modificar las prácticas bancarias y bursátiles que llevaron a la crisis en 2008, por lo que los factores estructurales que golpean a la economía global subsisten.

Por otro lado, en la mayoría de los países industrializados no se ha podido superar totalmente la crisis, debido a que se ha seguido el dogma neoliberal de no utilizar el gasto público para reactivar la economía.



Desafortunadamente, ese credo es seguido por economías emergentes, como la mexicana. A diferencia de Brasil y Argentina, quienes llevaron a cabo una agresiva política de gasto público que les permitió crecer a tasas de casi dos dígitos en los últimos años. El gobierno mexicano ha decidido apegarse al dogma restringiendo el gasto público, aún cuando se cuenta con reservas suficientes, así como con excedentes derivados de los altos precios del petróleo.



La obsesión de la tecnocracia mexicana por el déficit nulo, así como su resistencia al endeudamiento público controlado, tienen su origen en la primera oleada de políticas neoliberales que comenzó en los años ochenta con los gobiernos de Reagan en Estados Unidos y Thatcher en el Reino Unido. Sin embargo, el día de hoy es necesario observar el debate sobre el tema en los Estados Unidos.


Actualmente, el presidente Obama libra un enfrentamiento con el sector conservador del Congreso de ese país por la ampliación del techo de la deuda en el presupuesto federal y su impacto en el déficit presupuestario.  Obama insiste en ampliar el monto de endeudamiento del Gobierno Federal, mientras que el Poder Legislativo dominado por los republicanos se niega a aumentarlo, considerando un supuesto daño por el incremento del déficit en las finanzas públicas.


El debate sobre endeudamiento, déficit y gasto público en Estados Unidos  se está convirtiendo, junto con las reformas al sistema de salud, en uno de los momentos cruciales de la presidencia de Obama. Debido a que se discuten definiciones de fondo acerca de cómo se concibe la política económica en el siglo XXI.


Sin estar sujetos a preconcepciones, que todavía están a debate en la aún economía más poderosa del mundo, sería posible que la política económica aplicada durante los últimos 30 años en nuestro país, se despojara de dogmas y buscara alternativas.

Desde el inicio de la crisis financiera, hemos insistido que una alternativa es aplicar una estrategia contracíclica basada en la expansión del gasto público, el cual no provendría exclusivamente de la deuda pública, sino de excedentes petroleros y de una política fiscal progresiva. Además, este gasto se utilizaría para actividades productivas como la reconstrucción de la planta industrial, el rescate al campo y la construcción de infraestructura social.


Ante el peligro de que la profundización de la crisis financiera en la eurozona impacte globalmente, México necesita estar preparado para afrontar este reto con todos los instrumentos de política económica a su alcance, evitando recorrer la misma ruta que antes nos ha impedido crecer en medio de un entorno mundial adverso.

sábado, 16 de julio de 2011

Boletín de Prensa

PGR y Segob quedaron evidenciadas ante liberación de Greg Sánchez: Jesús Ortega

Con la revocación del auto de formal prisión por parte de José Ávalos Cota, magistrado del Tribunal Unitario del Centro Auxiliar de la sexta región en Chihuahua, quedó de manifiesto que Gregorio Sánchez Martínez, ex candidato a la gubernatura de Quintana Roo por el PRD, fue detenido sólo por maniobras del entonces procurador general de la República Arturo Chávez Chávez; y de Fernando Gómez Mont, ex secretario de gobernación; así como de otras autoridades federales. Aseguró Jesús Ortega Martínez, ex presidente nacional del PRD.

Con esto, lo que se buscaba era impedir que Sánchez Martínez ex alcalde de Benito Juárez, compitiera por la gubernatura de Quintana Roo, lo que ocasionó que en aquella entidad ahora gobierne un personaje, Roberto Borge Angulo, que no representa el voto libre de la ciudadanía.

Ahora, después de que el magistrado José Ávalos Cota revocó la formal prisión por falta de pruebas, el Ministerio Público Federal comete un hecho bárbaro e inusitado que da cuenta de su actuación facciosa, violatoria de la ley. A Greg Sánchez lo vuelven a detener por una imputación de lavado de dinero saliendo del penal federal El Rincón, en Nayarit, como si un año no fuera tiempo suficiente para revisar todas las pruebas, señaló Ortega Martínez.

El también consejero nacional del PRD, dijo que evidentemente, como hace un año, la PGR insiste en detenerlo para no quedar evidenciada de que actuó con base en intereses políticos.

Por último urgió a los medios de comunicación  para que se le conceda la misma cobertura a la liberación de Gregorio Sánchez  como se le dio a su detención.


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